La capilla no es una colección de obras de arte. Arquitectura, escultura, pintura, luz e inscripciones forman una única obra, como un gran libro cuyas páginas se recorren con la mirada.
La capilla parece hablar únicamente de María, pero cuenta una historia mucho más amplia. Personajes, imágenes y símbolos de toda la Escritura sitúan a la Virgen dentro del gran relato de la historia de la salvación.