La Restauración

Lo que la restauración puede devolvernos

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Después de casi tres siglos, el paso del tiempo ha cambiado la forma en que contemplamos la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes.

La acumulación de suciedad y el envejecimiento de los barnices han oscurecido especialmente el baldaquino. Las primeras catas permiten comprobar ya algunas de esas transformaciones: en determinadas zonas, las pruebas de limpieza han dejado aparecer superficies doradas que hoy apenas percibimos.

Algo semejante sucede con los medallones y otros elementos policromados.

Vania López, directora técnica del Centro de Conservación y Restauración San Martín, destaca precisamente su actual oscurecimiento y recuerda la importancia que el color tiene en la luminosidad del conjunto.

La restauración permitirá recuperar parte de esa riqueza y comprender mejor las relaciones entre arquitectura, escultura, pintura y dorado que dieron forma a la capilla.

Lo que la restauración puede devolvernos
Interior de la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes

Lo que puede revelar la intervención

Todavía es pronto para saber cuál será el resultado final.

Será el propio estudio de la obra el que determine hasta dónde puede llegar la intervención. Pero Vania López anticipa ya uno de los cambios que probablemente percibiremos con mayor claridad: la luz

La limpieza de los dorados, las policromías y los distintos elementos decorativos permitirá comprender mejor una capilla concebida precisamente para que el color y la luz formasen parte de su lenguaje.

Una capilla que habíamos dejado de ver

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